Gota sobre gota
Bienvenidos,
gracias por estar acá. Esta semana pasada ha sido un tanto extraña, luego de pensar
un poco y tratar de darme cuenta por qué, llegué a la conclusión que es por el
balotaje que tuvimos en Uruguay el pasado domingo.
No me gusta mucho
hablar de política, pero con motivo del momento en el que estamos voy a dedicar
la publicación de hoy para hablar un poco sobre este tema. Hace unos años cursé
una materia de Educación, Política y Sociedad con un profesor que me dio
herramientas para poder seguir definiendo mi forma de pensar. Algo que me gustó
mucho fue la diferencia conceptual y vivencial de dos categorías distintas pero
complementarias como son la política
y lo político.
Lo político es una
cualidad que se construye, que emerge en toda interrelación humana. Por tanto,
lo político es tan antiguo como el género humano, su ejercicio se remonta al
encuentro primigenio cara a cara entre el hombre/mujer primero y su par.
El origen
etimológico de “política” nos remite a las polis griegas y a “politeia” como
organización estatal. En Grecia, la política era las actividades que se
desarrollaban en la polis para el bien de todos, y en forma subsidiaria hacía
referencia a la actividad estatal.
Por lo tanto, la
política hace referencia a los mecanismos, a las formas mediante las cuales se
establece un orden, se organiza la existencia humana que siempre se presenta en
condiciones conflictivas; y lo político se refiere a una cualidad de las
relaciones entre las existencias humanas y que se expresa en la diversidad de
las relaciones sociales.
Como ya es
costumbre, voy a traer a colación a una autora que en una de sus publicaciones
trabaja con estas cuestiones. En este caso les presento a Beatriz Sarlo, una
destacada figura intelectual de Argentina. En “Escenas de la vida posmoderna”
la autora examina contradicciones de nuestra condición posmoderna y deja
planteadas una serie de interrogantes mediante las cuales procura alterar las
justificaciones, celebratorias o cínicas, del estado de cosas vigentes en estos
tiempos.
En el segundo
capítulo de su libro, la autora escribe lo siguiente: “La televisión hace
circular todo lo que puede convertirse en tema: desde las costumbres sexuales a
la política. Y también reduce al polvo del olvido los temas que ella no toca:
desde las costumbres sexuales a la política.”
En esas breves
líneas introductorias al tema de la política, Sarlo nos hace poner en tela de
juicio el poder coercitivo que tiene la televisión; aunque no es una novedad
que los medios masivos de comunicación son medios para manipular a las personas
y que detrás de cada medio en particular hay una ideología que lo mueve,
velando por sus propios intereses.
Personalmente, no
me gusta hablar de política con mis amigos o con las personas que comparto
tiempo puesto que esas conversaciones tienden a tomar un giro negativo y se
transforman en un debate por defender diferentes posturas que no necesariamente
son las de cada uno, sino más las de un partido que se defiende desde el
fanatismo más que por convicción.
En otro capítulo
del mismo libro Sarlo plantea que “en los medios, todo el mundo puede sentir
que hay algo propio y, al mismo tiempo, todo el mundo puede fantasear que lo
que los medios ofrecen es objeto de apropiación y de usufructo. Los miserables,
los marginados, los simplemente pobres, los obreros y los desempleados, los
habitantes de las ciudades y los campesinos, encuentran en los medios una
cultura donde cada cual reconoce su medida y cada cual cree identificar sus
gustos y deseos. Este consumo imaginario reforma los modos en que los sectores
populares se relacionan con su propia experiencia, con la política, con el
lenguaje, con el mercado, con los ideales de belleza y salud. Es decir: todo aquello
que configura una identidad social.”
La invitación que les dejo hoy es a
pensar de forma crítica nuestra situación actual como país, como continente y
como mundo, ya que somos parte de un todo. Tal como dice la canción Mensajes del agua: “Es que gota sobre
gota somos olas que hacen mares. Gotas diferentes pero gotas todas iguales. Y
una ola viene y dice que somos una marea de gente, todos diferentes, remando a
un mismo compás.”
Hasta la próxima,
gracias por estar acá.
Muy bien expresado todo!
ReplyDeleteBuenísima reflexión en tiempos electorales, con gente muy desinteresada en lo político además de en la política. A la vida la hacemos entre todos, hagámonos partícipes de vivir en sociedad!
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