Nostalgia: volver a dedicarle tiempo
Bienvenidos, gracias por estar acá.
Volver a escribir en este espacio, después de varios años, me trae una sensación muy clara: nostalgia. No de esa que duele, sino la que acaricia y te recuerda que hubo momentos simples, pequeños, a los que les dedicábamos tiempo y que hoy extrañamos un poco.
La nostalgia aparece en cosas mínimas: el olor de un guiso de la infancia, la canción que nos acompañó en un viaje, una foto escondida en un cajón. De repente, lo cotidiano se convierte en un portal que nos conecta con otra versión de nosotros mismos.
Cuando pienso en nostalgia, pienso también en el tiempo. Porque si algo tienen en común esos recuerdos es que les dedicábamos presencia: horas de sobremesa en familia, tardes enteras jugando sin mirar el reloj, paseos sin celular que se extendían hasta que caía la noche. Hoy, en la velocidad del día a día, parece que nos cuesta encontrar esos ratitos para detenernos y vivir con la misma calma.
Y sin embargo, ahí está el secreto: permitirnos frenar, saborear lo que hacemos, darle importancia a lo pequeño. Quizás eso sea lo que más despierta nostalgia… y lo que más necesitamos recuperar.
Desde que vivo en Rocha me regalo más de esos momentos con tiempo: atardeceres sin prisa, cocinar algo rico disfrutando del proceso, dedicarle horas al jardín y a la huerta. Pero también sé que, con más consciencia, quiero elegirlos más seguido. Escribir de nuevo en este blog es parte de ese mismo gesto: darle espacio a lo que me hace bien.
Por eso, quiero invitarte a algo sencillo: esta semana, elegí una actividad que antes hacías con tiempo y repetila, sin apuros. Puede ser leer un libro en papel, cocinar una receta de tu infancia, escribir una carta, o simplemente mirar el atardecer sin mirar la hora. Regalate ese espacio.
La nostalgia no es solo mirar atrás: también es una guía para aprender a vivir el presente con más calma, para que algún día este momento sea un recuerdo que abrace.
Gracias por estar acá, en este reencuentro.
Gracias Tammy!!! Bellísima reflexión que alienta a recuperar esos momentos y a rescatarse en su ser. En cada instante de conexión amorosa volvemos a nosotros mismos y a todo lo que es!! Muchas gracias!!!
ReplyDelete